Historia de fijación al iris

La técnica de fijación al iris se desarrolló en 1978 para el ojo afáquico tras cirugía de cataratas. Esta lente se ha implantado en 300.000 ojos en todo el mundo. La técnica funcionó  tan bien que tan sólo 8 años más tarde en 1986 se desarrolló el mismo modelo para un ojo miope. El primer implante se realizó el 2 de Noviembre por un alemán llamado Paul U. Fechner. Era un diseño bicóncavo. Nunca antes se había implantado una lente en ojo fáquico- fue un momento único en el campo de la Oftalmología. Este primer modelo para Miopía fue rápidamente seguido por otros modelos fáquicas. 

Los modelos  se desarrollaron para:
• Hipermetropía y Astigmatismo
• Ojos pequeños 
• Pupilas muy grandes 
• Cirugía de pequeña incisión, quiere decir modelos de lentes plegables 

Incluso ahora y después de casi 40 años, seguimos desarrollando nuevos modelos de lentes de fijación iridiana. Este exitoso método de fijación al iris en combinación con el desarrollo de nuevos diseños de ópticas significa que la Artilens es un  fenómeno único en la Oftalmología. Un tipo de implante intraocular sin precedente en el mundo. 

El inventor

ArtiLens fue inventada por un oftalmólogo holandés, el Profesor Jan Worst (1928-2015). Durante los 70s, Jan Worst visitaba un hospital comarcal en Taxila, Pakistán, donde la mayoría de los pacientes llegaban para corregir su visión. 

 

El Dr. Worst veía entonces como los pacientes que se operaban de cataratas volvían a casa sin gafas. Las gafas en aquella época eran muy caras y estos pacientes no podían permitirse comprarlas. Jan Worst quiso ayudarles y entonces fue cuando empezó a pensar en la idea de corregir la visión de estos pacientes justo durante la cirugía y así empezó a implantar las lentes intraoculares que existían en el momento. Pero todas las lentes de esa época le parecieron poco prácticas. La cirugía debía ser rápida y más sencilla. Durante una de sus cirugías se fijó cómo el iris, que quedó atrapado por la lente que estaba implantando en ese momento, no causó ningún problema. Fue entonces cuando ocurrió de repente y sin esperarlo el descubrimiento. 

 

Desarrolló varios modelos de lentes para fijar en el iris, y uno de ellos resultó tener 2 agujeros en cada uno de los lados de la óptica. Resultó ser una lente muy fácil de implantar en el iris. Funcionó perfectamente. Así nació la Artilens. De vuelta a Groningen perfeccionó la técnica, pero todo comenzó en Taxila, Pakistán, en 1977, por pura necesidad.